Después de una cirugía a corazón abierto puede aparecer un miedo muy particular:

“¿Y si hago un movimiento y se abre mi pecho?”

La cicatriz está ahí todos los días recordándote que acabas de pasar por una cirugía importante. Levantarte de la cama, empujar una puerta, ponerte una camisa, toser o simplemente mover los brazos puede generar inseguridad.

Pero recuperarte de una cirugía cardiaca no significa permanecer inmóvil durante semanas.

El objetivo es proteger el esternón mientras cicatriza y, al mismo tiempo, recuperar progresivamente tu movilidad, fuerza, capacidad para caminar y confianza para realizar nuevamente tus actividades cotidianas.

En este artículo te explicaré de manera sencilla qué sucede con tu esternón después de la cirugía, qué movimientos suelen requerir mayor cuidado y cómo puedes comenzar a moverte con mayor seguridad.

En este video te explico de manera práctica cómo proteger el esternón mientras vuelves poco a poco a tus actividades normales.


¿Qué es una esternotomía?

Muchas cirugías cardiacas se realizan mediante un procedimiento llamado esternotomía.

Esto significa que el cirujano realiza una incisión en el centro del pecho y divide el esternón para poder acceder al corazón.

Esta vía puede utilizarse en procedimientos como:

Una vez terminada la cirugía, las dos partes del esternón se vuelven a aproximar y se fijan, frecuentemente mediante alambres quirúrgicos u otros sistemas de estabilización.

A partir de ese momento comienza un proceso de recuperación que no ocurre de un día para otro.

¿Cuánto tarda en sanar el esternón?

Es frecuente escuchar que el esternón tarda aproximadamente 6 semanas en sanar, y de hecho muchas recomendaciones posteriores a cirugía utilizan las primeras seis semanas como un periodo especialmente importante de protección.

La Society of Thoracic Surgeons, por ejemplo, recomienda limitar determinadas actividades durante las primeras seis semanas después de la cirugía y señala que este periodo permite avanzar en la recuperación del esternón.

Sin embargo, esto no significa que al cumplirse exactamente 42 días el hueso esté completamente consolidado.

La cicatrización ósea es un proceso gradual y puede continuar durante meses. Estudios mediante tomografía han demostrado que la consolidación radiológica completa del esternón puede tardar considerablemente más de tres meses y varía entre pacientes.

Por eso dos personas operadas el mismo día pueden avanzar a velocidades diferentes.

La edad, diabetes, características de la cirugía, estado de los tejidos y posibles complicaciones pueden influir en la recuperación.

¿Entonces tengo que evitar mover los brazos?

No.

Durante muchos años se dieron indicaciones muy restrictivas después de una esternotomía: no levantar los brazos, no empujar, no jalar, no utilizar los brazos para levantarse y no cargar más de una determinada cantidad de peso.

El objetivo era lógico: evitar movimientos que pudieran generar demasiada tensión sobre el esternón.

El problema es que las restricciones excesivas también pueden provocar miedo al movimiento y dificultar actividades tan básicas como vestirse, bañarse o levantarse de una silla.

Una revisión publicada en 2026 encontró que las estrategias menos restrictivas de movimiento y determinados ejercicios con carga del tren superior no aumentaron las infecciones de la herida, inestabilidad esternal, dolor, readmisiones ni otras complicaciones estudiadas, y algunas estrategias menos restrictivas mejoraron la capacidad funcional.

Esto no significa que puedas hacer cualquier cosa inmediatamente después de la cirugía.

Significa que debemos pasar de:

“No muevas los brazos.”

a algo mucho más útil:

“Aprende a moverlos correctamente.”

Una estrategia sencilla: imagina que estás dentro de un tubo

Existe un concepto utilizado en rehabilitación llamado “Keep Your Move in the Tube”.

Puedes imaginar que alrededor de tu torso existe un tubo imaginario.

Cuando tengas que realizar un esfuerzo con los brazos, intenta mantener los codos relativamente cerca del cuerpo.

Por ejemplo, al:

Mantener los brazos próximos al cuerpo disminuye la palanca que se genera sobre el esternón y permite realizar muchas actividades de una manera más controlada.

Esta estrategia surgió precisamente como una alternativa a las restricciones tradicionales basadas únicamente en prohibiciones y límites arbitrarios de peso.

¿Cuánto peso puedo cargar después de la cirugía?

Aquí no existe una cifra perfecta para todos.

Algunas recomendaciones tradicionales utilizan aproximadamente 10 libras, equivalentes a unos 4.5 kg, durante las primeras seis semanas. Esa es, por ejemplo, la recomendación incluida en la información para pacientes de la Society of Thoracic Surgeons.

Sin embargo, investigaciones más recientes cuestionan que un único límite de peso pueda aplicarse correctamente a absolutamente todos los pacientes.

Por eso la indicación de tu propio cirujano siempre tiene prioridad.

Una persona con una recuperación normal puede recibir instrucciones diferentes a alguien que presenta inestabilidad esternal, infección de la herida, osteoporosis u otra complicación.

Durante las primeras semanas, evita probar cuánto puedes cargar simplemente para comprobar si “ya aguantas”.

La carga debe recuperarse progresivamente.

Tradicionalmente se indicaba a algunos pacientes no levantar los brazos por encima de los 90 grados.

Actualmente sabemos que no todos los movimientos por encima del hombro necesitan estar completamente prohibidos en todos los pacientes después de una esternotomía.

Lo importante es cómo se realiza el movimiento, si existe carga, si es unilateral o asimétrico, si produce dolor y cuáles fueron las indicaciones específicas del equipo quirúrgico.

La evidencia actual está favoreciendo estrategias de movilidad menos restrictivas en pacientes con recuperación normal.

Por eso no quiero que interpretes este artículo como permiso para ignorar las restricciones que te indicó tu cirujano.

Utilízalo para entender que movimiento y protección no son opuestos.

Puedes necesitar ambas cosas.

¿Cómo levantarme de la cama después de una esternotomía?

Este suele ser uno de los movimientos que más inseguridad genera.

Evita intentar incorporarte realizando un abdominal fuerte o empujando violentamente con un solo brazo.

Puedes hacerlo progresivamente:

Gira el cuerpo de manera controlada, acerca las piernas al borde de la cama y utiliza el movimiento coordinado de piernas y tronco para incorporarte.

Si utilizas los brazos como apoyo, hazlo de forma controlada y manteniéndolos relativamente próximos al cuerpo.

Al principio puede necesitarse ayuda de otra persona.

Conforme recuperes fuerza y movilidad, la actividad será cada vez más sencilla.

Después de una cirugía cardiaca, toser puede resultar particularmente desagradable.

Además, toser es importante porque ayuda a movilizar secreciones y mantener una buena función pulmonar después de la operación.

Una estrategia común consiste en colocar una almohada o cojín firmemente contra el pecho cuando vas a:

Esto puede proporcionar soporte y disminuir la sensación desagradable sobre la zona de la incisión.

Durante las primeras semanas muchas personas encuentran más cómodo dormir boca arriba o ligeramente incorporadas.

Puedes utilizar almohadas para encontrar una postura cómoda.

Conforme disminuya el dolor y tu cirujano confirme una evolución adecuada, podrás recuperar progresivamente otras posiciones.

No todas las personas necesitan dormir exactamente de la misma manera durante un número determinado de semanas.

El objetivo es encontrar una posición que no provoque dolor significativo ni una sensación de inestabilidad en el esternón.

¿Qué señales de alarma debo vigilar?

Comunícate con tu equipo médico si aparecen cambios como:

Sensación repetida o creciente de movimiento o chasquido del esternón.

Mayor enrojecimiento alrededor de la herida.

Aumento de la inflamación.

Salida de líquido por la incisión.

Fiebre persistente.

Dolor que aumenta en lugar de mejorar.

Si presentas dolor torácico similar al que tenías antes de la cirugía, dificultad respiratoria importante, desmayo u otros síntomas graves, busca atención médica urgente.

En el video explico que el dolor puede ayudarte a identificar que un movimiento está provocando demasiada tensión.

Es una señal importante, pero no debe ser la única.

También debes vigilar: